| Cuando en una familia uno de sus miembros sufre
todo el sistema se resiente.
Si la familia entiende que la “culpa” de que las cosas vayan mal la tiene sólo esa persona, entonces le cierra sus posibilidades de cambio y desarrollo.
Pero si la familia entiende que el sufrimiento de ese miembro obedece a cosas que tienen que mejorar en la familia en general, especialmente en la manera de relacionarse los unos con los otros, entonces esa persona puede evolucionar hacia formas más felices y adecuadas de vivir y, además, toda la familia se beneficia al encontrar formas más eficaces de convivir y relacionarse. |